Este Vauxhall Victor de 1972 nació como un coche familiar más pero ahora es una máquina capaz de dejar en ridículo a los últimos superdeportivos (al menos en cuanto a aceleración pura se refiere). Su motor V8 biturbo de 9,3 litros genera 2.200 caballos de potencia y además está homologado para circular por la calle.
Puedes verlo en acción en este vídeo:
Como dicen en CarDomain “Si Satanás fuera un coche, sería este.”
ta buena la transformacion del auto lo dejo impeque el auto