Imagina que tienes un montón de pasta, pero tanta que se te sale por las orejas. Quieres un coche elegante y serio pero muy potente. Después de una dura decisión te decides por el Mercedes Clase C AMG y eres la envidia de todo el club de padel… pero quieres más.
Entonces llamas a MT Performance y les pides una de sus preparaciones. Para empezar tiran el motor 6.3 a la basura y le meten un Brabus V12 de 5.5 litros sacado de un Mercedes S600. Después lo preparan hasta llevarlo a los 6,3 litros del motor original pero rindiendo 800 caballos y 1.420Nm de par máximo. Cambio automático de siete marchas con levas en el volante y un autoblocante al 40% redondean la parte mecánica. Con todo ello hace el 0-100 en 3,7 segundos y consigue llegar a los 370km/h.
De la estética también se encargan ellos: kit de fibra de carbono compuesto por un faldón delantero, alerón y difusor traseros. Barras estabilizadoras y amortiguadores para pegar el coche al suelo se encargan del resto.
Las llantas son de 20 pulgadas y montan neumáticos de 235 y 275 milímetros. Finalmente la fibra de carbono también domina el interior, utilizando pedales, volante y pomo del cambio son originales de Brabus.
En total te habrás gastado más de 370.000€ pero habíamos dicho que tenías mucha pasta, ¿no?